martes, 15 de enero de 2008

Compañera de viaje


Es feucha, pero yo la quiero un montón.

Ella me protege y a cambio, yo la paseo.

No tenemos un contrato firmado, pero lo cumplimos a rajatabla.

Yo no me olvido de ella y ella no me cambia por nadie.

De Cartagena a Lodz pasando por Varsovia y Praga... nunca nos hemos separado.

Nunca hasta hoy.

Hoy, algo ha alterado nuestra simbiosis cotidiana; después de probarme un abrigo en Galeria Lodzka la he abandonado en el probador sin saberlo...

Al rato he notado su ausencia y se me ha venido el mundo encima...No hay otra igual, no hay otra que haya presenciado todos esos momentos...La pérdida era irreparable.

Triste, como un pingüino en un garaje, he desandado mis pasos y allí estaba; sóla, inmóvil, esperándome....MI GORRA! :) (esa que a nadie le gusta pero que todos os poneis...jeje)

Ojalá todo lo que se pierde fuera recuperable.



No hay comentarios: