lunes, 29 de junio de 2009

a trocitos







[...]
Jamas pensamos nunca en el invierno
pero el invierno llega
aunque no quiera
y una mañana gris
al abrazarnos
sentimos un crujido
frio y seco
cerramos nuestros ojos y pensamos

Se nos rompió el amor
de tanto usarlo.
[...]









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Y pegaron los trocitos una y otra vez...
Y la escena era insoportable de observar...




Duele mucho más verlo, que padecerlo..

jueves, 25 de junio de 2009

:P






Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.


[Benedetti - Defender la alegría]







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:)

miércoles, 17 de junio de 2009

:P




"A fin de cuentas, todo es un chiste."
Charles Chaplin
















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:)

jueves, 11 de junio de 2009

11 junio





Si, podría darte mi número, y seguramente tú me llamarías y yo esperaría, más niña que nunca, que lo hicieras. Quedaríamos en algún sitio amable y al principio los dos nos sentiríamos especialmente torpes con las palabras. Te tiraría el humo a la cara por los nervios y tu me darías una patada por debajo de la mesa, pero nos reiríamos, y a patir de ahí todo se volvería más fácil.

Jugaríamos a pagar rondas de vergüenza hasta emborracharnos la brusquedad por besarnos.
Se nos haría de día presentándonos desnudos en el sofá y bromearíamos sobre la necesidad de repetirlo. Quedaríamos muchas veces más, al principio buscando excusas, después excusándonos por no hacerlo...

Y todo sería tan sospechosamente perfecto: la cama, la risa, el ejército de hormigas en el vientre.
Y de repente, llegaría la mañana en la que te darías cuenta de que estás queriendo con la cabeza, el corazón, el humor y el sexo.

Con suerte, ninguno de los dos enfermaría de cobardía y no nos arañaríamos demasiado. Como primicia no le daríamos importancia a los enfados y luego nos enfadaríamos sin importarnos.

Nos creeríamos invencibles.

Pero llegaría la noche fría en la que me pondrías la mano encima y yo no la sentiría. O el momento en que tú aborrecerías mi manera de contarte cómo me ha ido el día. Puede que hasta consiguiésemos fingir la vehemencia suficiente como para pretender que el desencanto no resultara tan doloroso.

Como mínimo, uno de los dos saldría trasquilado, y no es que me acojone la posibilidad de que me hagas daño... Pero últimamente ando aquejada de pereza, se me ha dormido el corazón y no me encuentro por ningún lado las ganas de querer.

Y encima, lo que yo quisiera es un amor al revés; uno que empezara mal y terminara bien. Uno que empezara con gritos, siguiera con caricias y se acabara con besos. Uno que no terminara.

[Fuente: Palabrotas]







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Curioso.

jueves, 4 de junio de 2009

Jueves


Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha.

Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño
irá muy lejos por el agua.

Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.

Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestro propio barco,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

[G.Celaya - Educar]








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¿¿Gracias??
Gracias a vosotras. Recibo mucho más de lo que doy.