La música que escuchaba contigo en casa o en el coche o incluso durante un paseo no siempre sonaba tan pura como quisieran los afinadores de pianos; a veces se inmiscuían voces llenas de pánico, de dolor, y entonces aquella música era mucho más que música, era nuestro vivir y nuestro morir.
5 comentarios:
Un libro:"Deseo" de Adam Zagajewski.
Un verbo: escapar.
(me das un adelanto del libro?? )
La tormenta tenía dorados cabellos manchados
de negrura y gemía monótona como una mujer
vulgar
que da luz a un futuro soldado, quizás a un tirano.
Las inmensas nubes, buques de varios pisos,
nos rodeaban, y los hilos escarlatas de los relámpagos
se movían rápidos y nerviosos.
La autopista se transformó en el Mar Rojo.
Íbamos por la tormenta como por un abrupto valle.
Tú conducías; te miraba con amor.
Adam Zagajewski.
La música que escuchaba contigo
en casa o en el coche
o incluso durante un paseo
no siempre sonaba tan pura
como quisieran los afinadores de pianos;
a veces se inmiscuían voces
llenas de pánico, de dolor,
y entonces aquella música
era mucho más que música,
era nuestro vivir
y nuestro morir.
Adam Zagajewski.
:)
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