sábado, 21 de agosto de 2010

Sábado









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No le ofrecio la luna,

le dijo sólo quédate

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;)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un libro:"Deseo" de Adam Zagajewski.

Martu dijo...

Un verbo: escapar.

(me das un adelanto del libro?? )

Anónimo dijo...

La tormenta tenía dorados cabellos manchados
de negrura y gemía monótona como una mujer
vulgar
que da luz a un futuro soldado, quizás a un tirano.

Las inmensas nubes, buques de varios pisos,
nos rodeaban, y los hilos escarlatas de los relámpagos
se movían rápidos y nerviosos.

La autopista se transformó en el Mar Rojo.
Íbamos por la tormenta como por un abrupto valle.
Tú conducías; te miraba con amor.

Adam Zagajewski.

Martu dijo...

La música que escuchaba contigo
en casa o en el coche
o incluso durante un paseo
no siempre sonaba tan pura
como quisieran los afinadores de pianos;
a veces se inmiscuían voces
llenas de pánico, de dolor,
y entonces aquella música
era mucho más que música,
era nuestro vivir
y nuestro morir.

Adam Zagajewski.

Martu dijo...

:)