lunes, 21 de diciembre de 2009

de lunes







[...]
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

[Benedetti - Amor de Tarde]

















...pon el reloj a la hora de los locos de atar...

_____________________________________________________





...currando en lo que me gusta 6 días a la semana.
Por fín parece que todos aquellos cafés de máquina y noches sin dormir tienen su recompensa. :)

1 comentario:

Rocío dijo...

Pero hay que reconocer que quitando el agobio de estudiar lo hemos pasado way con tanto cafe de maquina... o de termo cuando ha sido menester, jeje

Besis