[...]
Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme “¿Qué tal?” y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.
[Benedetti - Amor de Tarde]
...pon el reloj a la hora de los locos de atar...
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...currando en lo que me gusta 6 días a la semana.
Por fín parece que todos aquellos cafés de máquina y noches sin dormir tienen su recompensa. :)
1 comentario:
Pero hay que reconocer que quitando el agobio de estudiar lo hemos pasado way con tanto cafe de maquina... o de termo cuando ha sido menester, jeje
Besis
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